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DE LA INTRODUCCIÓN
Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha creado una
fantástica galería de monstruos y criaturas, que se ha manifestado en sagas,
leyendas y tradiciones orales como representación de fuertes paradigmas fijados
en el inconsciente colectivo. De todas las criaturas que habitan ese éter
legendario el dragón es, sin lugar a dudas, la más trascendente, transformándose
en un icono de casi todas las culturas y pueblos del mundo. Lo interesante del
dragón es su relevancia arquetípica, que atraviesa transversalmente a culturas
que nada tienen que ver entre sí, sea por habitar en continentes distintos, por
pertenecer a razas distintas, o bien por permanecer aisladas por situaciones
geográficas de diversa índole.
Este libro pretende ahondar en diversas fuentes,
enfocando la figura del dragón desde distintos contextos culturales, religiosos
y mitológicos, tratando de dar explicación del significado de tan importante
figura legendaria. Un análisis de las narraciones que incluyen dragones nos
remitirá inmediatamente a la figura del héroe y su antítesis, una fórmula que se
repite de manera inexorable en todo un bagaje de mitos y leyendas donde
encontraremos el bien contra el mal. Pero el tema es más profundo, por la
diversidad de contextos culturales, formas en las que se utiliza la figura de la
bestia y el resultado de su aparición dentro de estas historias, que reflejan la
exaltación de valores de la literatura caballeresca.
De manera recurrente encontraremos al dragón en
diversas simbologías, a veces como emblema de virtudes dentro de ciertas
tradiciones paganas de la Antigüedad, o como la máxima representación de la
sabiduría en la cultura china, u otras como figura esotérica vinculada a
escuelas de conocimientos ocultos.
Esta contraposición, que vincula al dragón tanto con el
bien como con el mal, termina siendo un paradigma de lo fantástico, donde se
mezclan toda una serie de factores religiosos y culturales. Si bien el dragón no
es la única criatura fantástica que aparece en diferentes contextos culturales,
es la que más se utiliza como símbolo de cierre en toda una serie de elementos
populares que se han transformado, con el paso de los siglos, en un eterno
cuento que nos cautiva y atrapa la imaginación. |