La librería de
LECTOR LIBRO, S.L.

CRECER Y APRENDER
con Las Tres Mellizas Bebés
|
Crecer y aprender consta de cuatro volúmenes ilustrados con esquemas, fotografías y cuadros explicativos, y dos archivadores de fichas educativas para jugar y aprender con las Tres Mellizas Bebés. ¡La aventura de ser padres! Los primeros años de vida de un niño son los más importantes para un crecimiento feliz y saludable.
Crecer y aprender te ayuda a conocer y resolver las principales cuestiones sobre el cuidado de los hijos, como la alimentación, el desarrollo físico y afectivo, las enfermedades, la higiene o la prevención de accidentes.
Con todo el rigor científico de los mejores especialistas en pediatría, pedagogía, psicología, ginecología y nutrición, bajo la dirección científica del doctor Valentí Pineda, Jefe de hospitalización pediátrica del Hospital de Sabadell.
Una obra actual y amena en cuatro volúmenes ilustrados con las Tres Mellizas Bebés. |
CONTENIDOS DE LOS VOLÚMENES
|
Volumen 1: SER PADRE, SER MADRE
|
Volumen 2: DÍA A DÍA CON TU HIJO
|
Volumen 3: LA EVOLUCIÓN DEL NIÑO
|
Volumen 4: GUÍA PRÁCTICA DE SALUD
|
JUEGOS DIDÁCTICOS
¡Disfruta jugando con tu hijo!
A través del juego los niños y niñas aprenden a relacionarse con los demás y con su entorno y desarrollan la creatividad, la motricidad, la comunicación y la autoconfianza.
Crecer y aprender te descubre la importancia didáctica del juego a través de una guía práctica y las fichas de actividades de las Tres Mellizas Bebés.
Con estas fichas, además de pasárselo bien, nuestros hijos aprenderán y desarrollarán capacidades como la observación, la memoria o la habilidad manual.
Dos archivadores con 75 fichas prácticas que te ayudarán a potenciar y a estimular el desarrollo de tu hijo mientras aprende jugando con las Tres Mellizas Bebés.
Las fichas son unas pautas de juego, nos proponen actividades que padres e hijos pueden llevar a cabo juntos.
Cada ficha consta de cara y dorso:
La cara está destinada al niño; es la parte que le invita a jugar.
El dorso es una guía para los padres que contiene una explicación de lo que hemos de hacer para jugar.
El juego no es igual para un bebé de seis meses que para un niño de dos años, por eso hay tres grupos de fichas identificadas por colores:

Además, en el dorso de cada ficha hay una recomendación sobre la mejor edad dentro de los parámetros propuestos: ocho meses, dieciocho meses, etc.
|
Información del dorso
Título de la ficha Es el nombre del juego propuesto: "Los tres ositos", "Collares de pasta"... Las fichas no son de un solo uso; el niño puede jugar con ellas tantas veces como desee. Tener un nombre para cada juego nos ayuda a recordarle qué queremos hacer o incluso a que nos diga a qué quiere jugar.
Edad recomendada Dentro de cada bloque de edades (0-1, 1-2, 2 o más), hay una edad recomendada para el juego. De todos modos, se trata sencillamente de una orientación. Cada niño es diferente y tiene un ritmo de crecimiento propio.
Referencias cruzadas Con las referencias cruzadas, los padres podemos consultar los volúmenes de la obra y ampliar información sobre los aspectos de que trata cada ficha.
Capacidades que estimula la ficha Mientras juega, nuestro hijo se divierte, pero al mismo tiempo se desarrolla física y emocionalmente. Cada ficha del volumen trabaja los diferentes aspectos de la educación infantil estimulando las siguientes capacidades del niño:
Indicaciones para jugar Con las orientaciones que aparecen en el dorso sabremos cómo guiar al niño. Le formularemos preguntas sobre lo que ve, le haremos notar las diversas texturas o le pondremos ejemplos de la vida real a partir de lo que aparece en cada ficha: hablar de nuestra familia a partir de la familia de las Tres Mellizas Bebés o recordar un día de playa a partir de las ilustraciones.
|
Tipos de fichas de juego
Los
formatos y los materiales de las fichas han sido pensados para los niños. Son
manejables, de colores vistosos y con variedad de texturas. También proponen
diversos tipos de juegos; algunos sólo requieren observar y en otros casos hay
que participar.
Fichas con una ilustración. Pueden ser canciones, postales llenas de elementos para observar, etc. Los niños las pueden colgar en la habitación para tenerlas siempre a mano.
Fichas para pintar. Con ceras, lápices de madera o el material que tengáis en casa.
Fichas para recortar. En algún caso son perforadas, de modo que el niño sólo ha de arrancar con cuidado los objetos. El simple hecho de recortar ya es un juego. La segunda parte empieza cuando ya están las piezas sueltas y se pueden empezar a construir historias.
Fichas para tocar. Hay diversas texturas que recuerdan la del objeto real: una piedra o un tejado de madera, por ejemplo. Los niños pueden empezar a identificar y a diferenciar objetos.
Fichas con adhesivos. Se pueden poner y sacar tantas veces como se quiera. Permiten a los niños representar escenarios.
Fichas con piezas. Elaboradas con cartón grueso, se pueden encajar y desencajar. Además, se puede jugar fuera de la ficha.
Fichas con sorpresas. ¿Abrimos la ventana a ver qué hay dentro? También entraremos en las casas, subiremos persianas e incluso abriremos regalos de cumpleaños. Esconder y descubrir cosas es un juego que resulta estimulante para el niño pequeño.