![]() Por Dr. Pérez Sanjulián Reproducción facsímil de la obra más importante escrita sobre la Virgen con posterioridad a la Declaración del Dogma de la "Inmaculada Concepción". 2.100 páginas impresas en papel de fabricación especial, color ahuesado. 35 láminas estampadas a ocho colores. Orlas en oro directo Tamaño de la obra: 20'5 x 30 cm. 4 espléndidos tomos encuadernados en guaflex acolchado. Cubiertas grabadas en oro. |
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* La lectura de algunos capítulos confirma esa impresión. El estilo es grandilocuente, rimbombante y muy pietista, sin que el contenido serio, bíblico y teológico, tenga apenas cabida. El "devocionismo" que aparece -en los capítulos leídos- puede ser interesante para un historiador de las formas religiosas o para un "conservador integrista"... pero dice muy poco o nada a una persona con una cierta formación religiosa. Desde un punto de vista pastoral -de sacerdote que intenta situar a María en el Misterio de la Salvación tal como la entendemos los cristianos- tiene un interés nulo... a menos que uno sea aficionado a la historia, y a los lenguajes y formas concretas que el ser humano ha utilizado en otras épocas para expresar sus convicciones. 2. Teniendo en cuenta la reflexión teológica a partir de los años 30, y sobre todo la reflexión que sobre María hizo el Concilio Vaticano II ("Constitución Dogmática sobre la Iglesia", capítulo VIII)... la obra aparece casi como pura arqueología. Lo cual no quiere decir que sea mala. Es, simplemente, algo que pertenece al pasado, a una cultura de fin del XIX. En ese sentido, la figura de María -muy importante en la vida de los cristianos- aparece aquí con una tendencia casi a la divinización, aunque en los primeros capítulos se aclare ese extremo y se niegue explícitamente: "El culto a María es de hiperdulía"... * Personalmente,
en este sentido (la nueva intelección que la Iglesia Católica
hace de María y el culto que promueve), no recomendaría la
obra a nadie...
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